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Dani Anglada: Premio al Espíritu Deportivo 2025, tras el logro de la plata mundial

El regatista invidente del Port Masnou recibe el Premio al Espíritu Deportivo 2025 tras un año en el que desafió todos los pronósticos.
El regatista invidente del Port Masnou recibe el Premio al Espíritu Deportivo 2025 tras un año en el que desafió todos los pronósticos.

Hay historias deportivas que se construyen con años de planificación, presupuestos millonarios y equipos consolidados. Y luego está la de Dani Anglada Pich, que tres semanas antes del primer Campeonato del Mundo de Vela Inclusiva todavía estaba buscando tripulación y financiación. "Pensaba que quizás era una locura", reconoce ahora.


No lo era. O tal vez sí, pero de esas locuras que terminan en el podio. Este 26 de enero, durante la Festa de l'Esport Català, la Unió de Federacions Esportives de Catalunya le entregará el Premio al Espíritu Deportivo 2025. Un reconocimiento que llega después de un año extraordinario: la primera circunnavegación en solitario de la isla de Wight por parte de una persona ciega en julio pasado, la selección entre los cuatro mejores equipos de vela del mundo en noviembre, y la medalla de plata mundial en diciembre.


Un equipo formado contra reloj


La historia de la plata en Omán parece sacada de un guion. Carmen López, surfista invidente tricampeona de España y campeona mundial de surf adaptado, nunca había navegado competitivamente. Pudo entrenar solo dos días en Barcelona antes de subirse al avión. Mónica Azón, olímpica y bicampeona mundial de Yngling que ahora es comodoro del Club Náutico Masnou, y Jordi Sánchez, heptacampeón de España de F18, completaron una tripulación que sobre el papel no tenía ningún sentido.


Frente a ellos, equipos británicos que llevaban más de 15 años navegando juntos. La tripulación española hizo dos entrenamientos en aguas omaníes. Solo dos.


"Los ingleses aún nos están preguntando cómo lo hemos hecho", cuenta Dani. El resultado final les dejó a todos boquiabiertos: plata mundial, solo superados por el equipo británico GBR B2 de Lucy Hodges. "Hemos sido el primer equipo español que llega a competir a nivel oficial en un mundial inclusivo y hemos arrasado".


Para Mónica Azón fue descubrir otra dimensión del deporte. "Lo importante una vez que has hecho tu carrera deportiva es dar oportunidades a los otros para poderles ayudar. Tanto Jordi como yo lo hemos dado todo para que Dani pudiese cumplir este sueño. Tenemos que hacer que nuestro deporte sea totalmente inclusivo".


El puerto que apostó por el proyecto


Nada de esto habría sido posible sin el Port Masnou. Es allí donde Dani entrena habitualmente y desde donde impulsa Yes We Sail, su proyecto para hacer la vela accesible a personas con discapacidad visual. El puerto, junto al Club Náutico Masnou, decidió apostar por algo que iba más allá de las medallas.


"Desde el momento que Port Masnou y el Club Náutico Masnou confiaron en Dani, el proyecto acaba de empezar y va a hacerse muy grande", explica Mónica Azón. "Dani tiene muchas ganas de expandir el proyecto y de hacer realidad que todos los invidentes en España puedan conocer el deporte de la vela, y allí va a estar Port Masnou y el Club Náutico para darle toda la ayuda que necesite".


Fernando Mestre, director general de Port Masnou, lo ve como parte de una estrategia más amplia: "Apoyar proyectos como el de Dani significa apostar por iniciativas que generan un impacto positivo y refuerzan el vínculo con el territorio. Este premio se vive como un reconocimiento colectivo".


El apoyo no es solo simbólico. Port Masnou ha incorporado la inclusión como uno de los tres ejes de su estrategia, junto a la sostenibilidad y la integración territorial. Proyectos como el de Dani son la prueba de que esas palabras pueden traducirse en hechos concretos.


Más allá de las competiciones


Cuando Dani habla de su objetivo, es claro: "Que no haya nadie en España con deficiencia visual que no pueda tener la oportunidad de descubrir nuestro deporte". Yes We Sail no es solo un equipo de competición, es una asociación que utiliza la vela como herramienta de inclusión. Cada regata, cada entrenamiento, cada logro deportivo sirve también para demostrar algo: "Esto demuestra a muchas personas que sí se puede".


El año pasado, en julio, Dani se convirtió en la primera persona invidente en circunnavegar en solitario la isla de Wight, más de 13 horas de navegación ininterrumpida en un patín catalán adaptado, sin asistencia técnica tradicional. En noviembre, su equipo fue seleccionado para el World Sailing Team of the Year Award en Dublín, entre los cuatro mejores del mundo.


Lo que viene


El primer Mundial de Vela Inclusiva reunió a 55 participantes de 37 países y forma parte de la estrategia para devolver la vela a los Juegos Paralímpicos. La decisión sobre Brisbane 2032 se tomará antes de julio de 2026.


Dani ya tiene la agenda marcada: el segundo Mundial en Portugal en octubre de 2026 y campeonatos de blind sailing en Inglaterra y Francia. "Este no ha sido el primero y el único, van a venir más", asegura.


Otros regatistas españoles también destacaron en Omán: Violeta del Reino fue octava en Hansa 303 individual, Jana Mestre novena en la misma categoría, y Pau Toni Homar con Ramón Gutiérrez lograron la plata en RS Venture Connect dobles.


El premio que recibirá este 26 de enero es el reconocimiento a un año excepcional, sí, pero también a una manera de entender el deporte. Dani Anglada perdió la visión, pero encontró una forma de seguir navegando. Y de paso, está demostrando que los límites a veces son más mentales que reales.



 
 
 

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